"¡Soy Merecedor@ de Tener Abundancia y Prosperidad en mi Vida!"

Tratamiento Metafísico para la Prosperidad – Día 10

Introducción: Decretos y Afirmaciones Positivas

Transcríbelo en un cuaderno propio a primera hora del día.

Yo (mi nombre y apellido) abro mi mente a la Prosperidad. Mi prosperidad depende únicamente del Universo en mí.
Yo (mi nombre y apellido) no dependo de ninguna persona, ni de ningún evento fuera de mí para mi Prosperidad.
Todas las personas están en mi vida para hacerme prosperar y Yo (mi nombre y apellido) las bendigo.
Pero yo (mi nombre y apellido) reconozco que ninguna de ellas es mi fuente de Prosperidad. Mi única Fuente de Prosperidad es el Universo en mí.
La Abundancia del Universo en mí se mueve, fluye a través de mí Aquí y Ahora haciéndome prosperar interna y externamente.
Yo (mi nombre y apellido) soy el Hijo rico y afortunado de un Rico Universo y me permito a mí mismo prosperar entregando, al Universo en mí, mi miedo a ser una persona exitosa y con mucho dinero.
Yo (mi nombre y apellido) quiero sanar mi mente de todo pensamiento de limitación o escasez.
Yo (mi nombre y apellido) mantengo mi atención en la presencia del Universo en mí, entregándole al mismo todas las apariencias externas, con la seguridad perfecta de que el Universo en mí siempre me hace prosperar.
No importa lo que esté sucediendo afuera. El Universo en mí me transforma internamente.
Yo (mi nombre y apellido) soy definitivo y preciso con el Universo sobre mi Prosperidad para que el Universo sea definitivo y preciso en manifestarla para mí.
Yo (mi nombre y apellido) asumo responsablemente la administración de todos mis asuntos financieros, Aquí y Ahora.
Yo (mi nombre y apellido) administro mis bienes con sabiduría, Amor, Paz y Gozo interno.

Lectura del Día

Pensando de un CIERTO MODO

Debes formarte una imagen mental clara y definida de lo que quieres; no puedes transmitir una idea, a no ser que la tengas tú mismo.

Debes tenerla antes de que puedas incorporarla; y muchas personas no logran impregnar e impresionar a la SUSTANCIA PENSANTE porque tienen sólo una vaga y brumosa idea de las cosas que ellos quieren hacer, tener, o convertirse.

No es suficiente que tengas un deseo general de la riqueza «para hacer el bien con ella»; todos tienen ese deseo. No es suficiente que tengas el deseo de viajar, ver cosas, vivir más, etc.; todos tienen esos deseos también.

Si fueras a enviar un mensaje sin hilos a un amigo, no enviarías las letras en su orden alfabético, y lo dejarías construir el mensaje a él; tampoco tomarías palabras del diccionario al azar.

Enviarías una oración coherente; que signifique algo. Cuando intentas impregnar tu deseo en la SUSTANCIA, debes recordar que esto debe ser hecho por medio de una declaración coherente.

Debes saber lo que quieres, y ser definido. No puedes enriquecerte, o comenzar a poner tu poder creativo en acción, si envías mala información y vagos deseos.

Visualiza sólo lo que quieres, y consigue una clara imagen mental de ello, tal como deseas que luzca cuando lo consigas.

Debes tener continuamente en tu mente esta clara imagen mental, como el marinero tiene su mente fija en el puerto hacia el que él navega con su barco.

Debes mantener tu cara hacia esa imagen todo el tiempo. No debes perderla de vista, como el timonel no pierde de vista la brújula.

No es necesario hacer ejercicios de concentración, ni establecer momentos especiales para la afirmación, ni «entrar en meditación», ni hacer trucos ocultos de ninguna clase.

Esas cosas son buenas, pero todo lo que necesitas es saber lo que quieres, y desearlo con la suficiente fuerza como para que esto se mantenga en tus pensamientos.

Pasa el tiempo libre que puedas en la contemplación de tu imagen, pero nadie tiene que hacer ejercicios para concentrar su mente en una cosa que él quiere realmente. Las cosas de las que realmente no te preocupas son las que requieren el esfuerzo de fijar tu atención en ellas.

Y como realmente quieres enriquecerte o prosperar económicamente, para que el deseo sea lo bastante fuerte para sostener tus pensamientos dirigidos al objetivo –como el poste magnético sostiene la aguja de la brújula– valdrá la pena el intento de realizar las instrucciones dadas en este tratamiento.

Los métodos que pondremos en juego de ahora en adelante son para la gente cuyo deseo de riqueza o prosperidad económica es lo bastante fuerte para vencer la pereza mental y la cosa fácil, y hacerlos trabajar.

Cuanto más clara y definida tengas tu imagen, y más andes sobre ella, recalcando todos sus encantadores detalles, tu deseo será mayor. Y cuanto mayor sea tu deseo, más sencillo será sostener tu mente fija sobre la imagen que quieres.

Sin embargo, es necesario algo más que simplemente ver la imagen con claridad. Si eso es todo lo que haces, eres sólo un soñador, y tendrás un poder pequeño –o ninguno– para el logro.

Detrás de tu imagen clara debe estar el objetivo de realizarlo; y de recibirlo en una expresión tangible. Y detrás de ese objetivo debe haber una FE invencible y firme de que la cosa ya es tuya; que está «al alcance de la mano» y sólo tienes que tomar posesión de ella.

Vive en la nueva casa mentalmente, antes de que esto tome forma alrededor tuyo físicamente. En el reino mental, entra inmediatamente en el placer total de las cosas que quieres. Mira las cosas que quieres como si estuvieran en realidad alrededor tuyo todo el tiempo.

Visualízate a ti mismo en la posesión y la utilización de la cosa. Utilízalas con tu imaginación tal como las usarás cuando sean tus bienes tangibles.

Paséate sobre tu imagen mental hasta de que sea clara y distinta, y luego toma la ACTITUD MENTAL de PROPIEDAD hacia todo lo que hay en aquella imagen.

Toma posesión de ello en mente, con la fe absoluta de que eso será en realidad tuyo. Cumple con esta actitud de propiedad mental.

No renuncies ni durante un instante a la fe de que eso es la verdad. Y recuerda lo que ha sido dicho en el día anterior sobre la GRATITUD; estate tan agradecido de ello todo el tiempo como esperas estarlo cuando haya tomado forma.

El Ser Humano que sinceramente puede agradecer al Universo por las cosas que él posee aún sólo en la imaginación, tiene fe verdadera. Él se enriquecerá; él conseguirá la creación de lo que él quiere.

No tienes que pedir repetidamente por las cosas que quieres; no es necesario decírselo al Universo todos los días. Tu cometido es formular inteligentemente el deseo de las cosas necesarias para una vida más plena, y conseguir este deseo dentro de un todo coherente; y luego impregnar con este DESEO COMPLETO sobre la SUSTANCIA SIN FORMAR, que tiene el poder y la voluntad para traerle lo que quieres.

No lograrás esta impresión repitiendo las palabras; lo conseguirás sosteniendo la visión en el OBJETIVO firme de lograrlo, y con la FE firme de que lo lograrás. La respuesta a la afirmación no es según la fe que demuestra mientras hablas, sino según tu fe mientras trabajas.

No puedes impregnarte en la mente del Universo si sólo le dedicas un sábado para decirle lo que quieres, y lo olvidas durante el resto de la semana.

No puedes impresionarlo si sólo tienes algunos horarios especiales para afirmar y luego borras de tu mente lo que quieres hasta que sea de nuevo la hora de la afirmación.

Las afirmaciones son bastante buenas, y tiene su efecto, más que nada sobre ti, en la clarificación de tu visión y en el refuerzo de tu fe; pero no es con sus peticiones orales que conseguirás lo que quieres.

Para enriquecerse o prosperar económicamente no necesitas sólo una hora de dulce afirmación; tienes que afirmar sin cesar.

Y por afirmación queremos significar: visualizar todo el tiempo la imagen de lo que quieres, con el objetivo de causar tu creación en una forma sólida, y con la fe de que lo estás haciendo así. “Cree y lo recibirás”.

Todo el asunto se enfoca en recibir, una vez que has formado tu visión con claridad. Cuando la has formado, está bien hacer una declaración oral, dirigiendo al UNIVERSO una afirmación reverente; y a partir de ese momento, en tu mente, recibir aquello que estás pidiendo.

Vive en la casa nueva; lleva ropa fina; pasea en el coche; haz ese viaje y planea para hacer viajes más grandes. Piensa y habla de todas las cosas por las que has pedido como si ya fueran una propiedad tuya, real y presente.

Imagínate un ambiente, y una condición financiera exactamente como las quieres, y vive todo el tiempo en aquel ambiente imaginario y con esa condición financiera.

Piensa, sin embargo, que no haces esto como un mero soñador y constructor de un castillo; cree con la FE de que lo imaginado será realizado, y con el OBJETIVO de realizarlo.

Recuerda que es la FE y el OBJETIVO en el empleo de la imaginación lo que hace la diferencia entre el científico y el soñador. Y habiendo aprendido este hecho, es aquí donde debes aprender el empleo apropiado de la VOLUNTAD.

"¡Soy Merecedor@ de Tener Abundancia y Prosperidad en mi Vida!"
«¡Soy Merecedor@ de Tener Abundancia y Prosperidad en mi Vida!»

Ejercicio

Facturas de Dichas Infinitas

1. Elige

Selecciona al menos 5 momentos de tu vida donde te has sentido dichos@. Deben ser momentos en el que genuinamente te hayas reconocido infinit@, valorad@ y felicitad@.

Puedes agregar una alternativa a este ejercicio, y es eligiendo momentos dichosos que aún no han ocurrido pero que los deseas. Utilizarás la visualización, tal como vimos en la lectura de hoy.

2. Factúrate

Por cada momento, realizarás 1 Factura con los siguientes detalles:

  • Número: numera las facturas partiendo de 1 a 5 (o la cantidad de momentos dichosos que hayas elegido)
  • Nombre: tu nombre completo
  • Cantidad: titula brevemente y de una forma amorosa la circunstancia, actividad o situación.
  • Detalle: describe la situación, hecho, actividad o circunstancia, que haya sido planificada, pensada y organizada para agasajarte, cumplir un deseo, festejar un logro, etc.

Agrégale detalles, tales como: aromas, sensaciones, colores y sonidos (al Universo le gustan las precisiones).

La factura es libre, tal como hiciste el cheque de la abundancia. Lo que importa es el contenido. ¡Utiliza tu creatividad!

3. Afirma

Una vez confeccionadas las facturas, escribirás atrás de cada una, la siguiente afirmación:

¡TODO LO QUE INVIERTO EN MI, REGRESA A MI MULTIPLICADO 70 VECES!

Así es y así será. ¡Manos a la obra!

Cierre: Tratamiento de Sanación Interior para la Prosperidad

Lee en voz alta, entre 1 a 3 veces por día.

¡Yo (mi nombre y apellido) estoy abiert@ y soy receptiv@ a ideas nuevas maravillosas!
¡Permito que la Prosperidad entre en mi vida en un nivel en el cual nunca entró!
¡Merezco lo mejor y estoy dispuest@ a aceptarlo!
¡Mis ingresos aumentan constantemente!
¡Dejo la pobreza de pensamientos para entrar en la Prosperidad de Pensamientos!
¡Me amo a mi mism@, y me regocijo en quien soy, porque sé que la vida está aquí para mí y me proporciona todo lo que necesito!
¡Me muevo de éxito en éxito, de alegría en alegría y de abundancia en abundancia!
¡Tengo el poder de quien me creó, y expreso para mi mism@ la grandeza que soy!
¡Soy una expresión de la vida, divina y magnifica y estoy abiert@ y receptiv@ a todo lo bueno!
¡Así Es! ¡Gracias, gracias, gracias Amado Universo!

Bibliografía

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