Meditación Método Silva: Dispara y Enciende Tu Cerebro (Parte D)

Si no puedes controlar tu estado emocional debes ser adicto a él

meditacion-metodo-silva-dispara-y-enciende-tu-cerebro-4Si te encuentras experimentando y sintiendo ciertas emociones de forma diaria o frecuente, es una señal de que tu cuerpo ansia esas emociones – incluso las negativas como la ira, el dolor, los celos y la tristeza. Tu has condicionado tu cuerpo para estos péptidos, y cuando se priva de ellos, se le antoja más. Se convierten en adictos a estos péptidos, y la cosa con la adicción es que una vez que obtienes tu dosis, deseas otra más – y luego un poco más.

Volvamos a Juana y Juan

Juana trabaja en una oficina con mucha tensión y stress. Ella trabaja largas horas y está en una posición que no se adapta a sus talentos. Ella se siente frustrada día a día. Ella puede sentir cómo su jefe está decepcionado con ella.

Ella incumple constantemente los plazos, metas y objetivos. Y está conectada de manera que cuando piensa en el trabajo, su cerebro enciende los productos químicos «presión» que conducen a la «ira» y «fracaso».

Juana condiciona su cuerpo a estas emociones, y ellas están acostumbradas a recibir estos productos químicos todos los días. Así que Juana se enoja en su casa y en los fines de semana por cosas pequeñas, como los atascos de tráfico y diligencias caseras. Incluso Si Juana toma sus dos semanas de descanso para las vacaciones, ella aun se encuentra enojándose y poniéndose molesta por las cosas más pequeñas e insignificantes. Esto es porque su cuerpo está enviando un mensaje a su cerebro para darles de comer a estos productos químicos.

Debido a la fuerte y constante conexión que Juana ha creado a partir de sus experiencias, su cuerpo es adicto a la sensación de ira, y su cerebro hará todo lo posible para crear los productos químicos para alimentar a su cuerpo.

Juan, por otra parte se encuentra todavía en la escuela. Le va muy bien en los exámenes y obtiene las mejores calificaciones. Así que cuando Juan piensa en la escuela, él piensa que en «éxito», que dispara a «progreso», que a su vez, enciende el concepto de «validación».

Las emociones, tanto positivas como negativas, son adictivas. Juan consigue a menudo la validación de su trabajo en la escuela como él siempre se sale con las mejores calificaciones, por lo que su cuerpo se vuelve adicto a este producto químico. Porque Juan es adicto a la validación, también necesita obtener esta misma emoción en otras experiencias de su vida. Por eso, suele encontrarse a sí mismo siempre tratando de impresionar a todos y ser aprobado por sus colegas. Esto también lo ha llevado a algunas malas decisiones y errores.

Cuando el cuerpo de Juan no consigue los químicos que necesita (digamos que no me saco una A o el reconocimiento y la alabanza), su cerebro hará cualquier cosa para conseguir esta sensación de nuevo.

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