"¡Yo Soy un Ser en un Cuerpo Sano!"

Tratamiento Metafísico para la Salud – Día 16

Introducción: Decretos y Afirmaciones Positivas

Lee en voz alta, entre 1 a 3 veces por día.

¡Yo (mi nombre y apellido) gozo de Excelente Salud y Soy Feliz!
¡Disfruto de una Salud Perfecta y vivo en constante Bienestar!
¡Creo Paz en mi Espíritu, Claridad en mi Mente y Salud en mi Cuerpo!
¡La Salud Perfecta es el estado natural de mi Ser!
¡Estoy rodeado de personas Saludables y Felices!
¡Estoy Feliz y Sano! ¡Vivo Feliz y plenamente!
¡La Vida sólo me pide Ser Feliz! Por eso…
¡Soy Muy Feliz, Aquí y Ahora!
¡Gracias, gracias, gracias!¡Yo (mi nombre y apellido) gozo de Excelente Salud y Soy Feliz!

Lecturas del Día

El mundo dentro de tu cuerpo

¡Hay un mundo entero dentro de ti! Para darte cuenta del poder que tienes sobre tu cuerpo, necesitas conocer ese mundo, ¡porque está en su totalidad bajo tu mando!

Todas las células de tu cuerpo tienen una tarea que cumplir, y trabajan juntas con el único propósito de darte vida.

Algunas células son líderes de órganos o regiones particulares y controlan y dirigen todas las células activas en su región, como el corazón, el cerebro, el hígado, los riñones y los pulmones.

La célula líder de un órgano dirige y controla todas las demás células activas en ese órgano, asegurando el orden y la armonía de manera que el órgano funcione a la perfección.

Las células patrulleras viajan a través de sesenta mil millas de vasos sanguíneos en tu cuerpo para mantener el orden y la paz.

Cuando se produce una alteración, como un rasguño en la piel, las células patrulleras envían inmediatamente una señal de alerta y el equipo apropiado de reparación se dirige apresuradamente hacia el área.

Para un rasguño, el primer equipo en la escena es el de coagulación, que trabaja para detener el flujo sanguíneo. Cuando terminan su tarea, los equipos del tejido y la piel acuden a reparar el área, enmendando el tejido y sellando la piel.

Si un elemento intruso entra en tu cuerpo, como una infección bacterial o un virus, las células de la memoria captan una impresión (como una foto instantánea) del intruso.

La impresión se revisa contra los récords para ver si su naturaleza coincide con la de algunos intrusos anteriores.

Si encuentran alguna que coincida, las células de la memoria inmediatamente notifican al equipo de ataque pertinente que destruya al intruso.

Si no hay coincidencia, las células de la memoria abren un archivo nuevo del intruso, y todos los equipos de ataque son llamados a movilizarse y destruir al intruso.

Cualquiera que sea el equipo de ataque que logre destruir al intruso se registra en los archivos por las células de la memoria. Si el intruso regresa, las células de la memoria saben con quién están lidiando y exactamente cómo tratarlo.

Si por alguna razón una célula de tu cuerpo comienza a alterar su comportamiento y cesa de funcionar por el bien del cuerpo, las células patrulleras envían una señal al equipo de rescate para que acuda a toda prisa a reparar la célula.

Si una célula necesita un elemento químico específico que necesita reparar, se localiza dentro de tu farmacia natural.

Tienes una farmacia completa funcionando dentro de ti que puede producir los mismos elementos químicos de curación que una compañía farmacéutica.

Todas las células deben funcionar como un equipo veinticuatro horas al día y siete días a la semana durante toda su vida. Su único propósito es mantener la vida y la salud de tu cuerpo.

Tienes alrededor de 100 billones de células en el cuerpo. ¡O sea, 1,000,000,000,000,000 de células que funcionan sin cesar para darte vida!

Las 100 billones de células están bajo tu mando, y tú las diriges y les das instrucciones con tus pensamientos, sentimientos y creencias.

Cualquiera cosa que crees acerca de tu cuerpo, tus células también la creen. Ellas no cuestionan lo que tú piensas, sientes o crees. Es más, oyen cada pensamiento, sentimiento y creencia que tengas.

Si piensas o dices: «Siempre me da jet lag cuando viajo», tus células reciben el jet lag como una orden y están obligadas a cumplir tus instrucciones.

Piensa y siente que tienes un problema de sobrepeso, y tus células reciben la orden de un problema de sobrepeso. Tienen que seguir tus instrucciones y mantener tu cuerpo en condiciones de sobrepeso.

Si tienes miedo de contraer una enfermedad, tus células reciben el mensaje de la enfermedad e inmediatamente se ocupan de crear los síntomas de la enfermedad.

La respuesta de tus células a cada una de tus órdenes es simplemente la ley de la atracción funcionando dentro de tu cuerpo.

«Observa de frente la imagen perfecta de cada órgano y las sombras de la enfermedad jamás te tocarán».

Robert Collier (1885-1950)
AUTOR DEL NUEVO PENSAMIENTO

¿Qué es lo que quieres? ¿Qué amarías? Porque eso es lo que tienes que darle a tu cuerpo.

Tus células son tus más leales súbditos que te sirven sin protestar, de modo que cualquier cosa que pienses, cualquier cosa que sientas, se convierte en la ley de tu cuerpo.

Si quieres sentirte tan bien como cuando eras un niño, entonces dale a tus células estas órdenes:

  • «Me siento fenomenal hoy».
  • «Tengo mucha energía».
  • «Tengo una visión perfecta».
  • «Puedo comer lo que quiero y mantenerme en mi peso ideal».
  • «Duermo como un bebé todas las noches».

Eres el monarca de un reino y cualquier cosa que pienses y sientas se convierte en la ley de tu reino, la ley dentro de tu cuerpo.

Comienza a manifestar los resultados

Al practicar tantos de estos métodos como te sea posible, empezarás a manifestar los resultados de este trabajo. Verás los pequeños milagros que se producen en tu vida.

Las cosas que quieres eliminar de ella desaparecerán por sí solas. Lo que deseas que suceda surgirá en tu vida como por arte de magia, ¡y alcanzarás satisfacciones que jamás te habrías imaginado!

Ámate tal como eres, y ama todo lo que haces. Ríete de ti y de la vida, y nada podrá afectarte.

Al fin y al cabo, todo es temporal. Sea como fuere, en tu próxima vida lo harás todo de diferente manera, así que, ¿por qué no empezar ahora?

La risa cura enfermedades. Son muchas las formas en que puedes abordar tu curación. Inténtalas todas, y después usa las que más atractivas te parezcan.

Por la noche, cuando te acuestes, cierra los ojos y agradece todo lo que hay de bueno en tu vida. Tu gratitud te traerá más bendiciones.

No escuches ni leas las noticias antes de acostarte. No contamine tus sueños con una lista de desastres.

Al soñar hacemos un importante trabajo de limpieza, y puedes pedir al mecanismo del sueño que te ayude con cualquier cosa en la que estés trabajando. Con frecuencia, a la mañana siguiente recibirás una respuesta.

Ve a acostarse en paz. Confía en que el proceso de la vida está de tu parte y ocúpate de todo para tu mayor bien y tu máxima alegría.

No hay necesidad de convertir en algo monótono nada de lo que estés haciendo. Todo puede ser un juego, divertido y jubiloso. ¡Depende de ti!

Hasta la práctica del perdón y la renuncia al resentimiento pueden ser divertidas, si te empeñas en que lo sean.

Prueba hacerte una cancioncita con esa situación o esa persona de la que tanto te cuesta liberarte. Si entonas una copla, verás como todo el procedimiento se aligera.

Cuanto más nos riamos de nuestros problemas, más fácil nos resultará liberarnos de ellos.

Si vieras una comedia cuyo argumento se basara en tus problemas, te causarían risa.

La tragedia y la comedia son la misma cosa. ¡Ver una o la otra no depende más que del punto de vista! «Oh, ¡qué tontos pueden ser los mortales!»

Haz todo lo que puedas para que tu trabajo de transformación sea un placer y un gozo. ¡Diviértete!

"¡Yo Soy un Ser en un Cuerpo Sano!"
«¡Yo Soy un Ser en un Cuerpo Sano!»

Ejercicio

Me amo a mí mismo

Suponemos que, a estas alturas, ya estarás casi todo el tiempo diciendo: «Me acepto y me apruebo».

Es una base excelente. No dejes de hacerlo durante un mes más por lo menos.

Ahora toma un cuaderno y escribe en la primera página: «Me amo, así que…», y termina esta oración de tantas maneras como se te ocurran.

Relee diariamente tu lista y, a medida que se te ocurran cosas nuevas, añádaselas.

Si puedes trabajar en pareja, hazlo. Tómense de la mano y altérnense ambos para decir: «Me amo, así que…».

El mayor beneficio que se obtiene de este ejercicio es que uno aprende que es casi imposible que se reste importancia cuando está diciéndose que se ama.

Cierre: Tratamiento de Sanación Interior

Relee este tratamiento varias veces por día.

En la infinitud de la vida, donde estoy, todo es perfecto, completo y entero.
Yo me mantengo, y la vida me mantiene.
A mi alrededor veo pruebas de la Ley que opera en todos los aspectos de mi vida.
Refuerzo todo lo que aprendo con convicción y júbilo.
Mis días se inician con gratitud y alegría.
Con entusiasmo me anticipo a las aventuras del día, porque sé que en mi vida «todo es bueno».
Amo y acepto lo que soy y lo que hago.
Soy la viviente, enamorada y jubilosa expresión de la vida.
Todo está bien en mi mundo.

Bibliografía

Compártelo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.