La Ansiedad: Definición, Síntomas y Tratamiento

Definición de la Ansiedad

La ansiedad es una anticipación de un daño o desgracia futuros, que se acompaña de un sentimiento desagradable y/o de síntomas somáticos de tensión. El objetivo del daño anticipado puede ser interno o externo. Se trata de una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite a la persona que adopte las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza.

La ansiedad es una sensación o un estado emocional normal ante determinadas situaciones y constituye una respuesta habitual a diferentes situaciones cotidianas estresantes. Por lo tanto, cierto grado de ansiedad es incluso deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día. Únicamente cuando sobrepasa cierta intensidad o supera la capacidad adaptativa de la persona es cuando la ansiedad se convierte en patológica, provocando un malestar significativo, con síntomas físicos, psicológicos y conductuales, la mayoría de las veces muy inespecíficos.

Hoy día, la ansiedad se ha convertido en uno de los problemas más frecuentes en el ser humano. Vivimos en un mundo que se encuentra sometido a cambios constantes, por tanto el aumento de retos y responsabilidades se incrementan para cada persona y, al momento en que esto sucede, comienzan a elevarse sus niveles de tensión y estrés provocando en esta un estado de ansiedad.

Es necesario reconocer como individuos en qué momento estamos atravesando por tal proceso. Pero ¿cómo saber si estamos siendo víctimas de la ansiedad? A continuación, podrás conocer los distintos síntomas que lo indican.

Síntomas de la Ansiedad

Entre los síntomas más habituales se encuentran:

Incremento de las palpitaciones

Comúnmente cuando te encuentras atemorizado ante alguna situación, tu pulsación comienza acelerarse y con ello las palpitaciones, generándote taquicardia y fatiga, lo cual puede terminar siendo contraproducente para tu salud.

Dificultad para concentrarse e irritabilidad

Si te encuentras ansioso o en tensión respecto a cualquier situación, inconscientemente comenzarás a producir una falta de concentración que impedirá llevar a cabo con éxito tus diferentes actividades y, por tanto, terminará produciéndote un grado de irritabilidad; colocándote en una situación frustrante.

Tensión muscular

La ansiedad puede llegarte a debilitar de tal manera que tus músculos también se ven afectados, comienzas a padecer ciertos dolores mediante la tensión de estos, lo que conlleva a que no puedas desenvolverte con tranquilidad en tu día a día.

Trastornos del sueño

Al mantenerte ansioso e inquieto tu cerebro presentara cierto cansancio y se mantendrá enfocado en aquello que te preocupa, por tanto será normal que al momento de dormir presentes síntomas de desvelo e interrupción del sueño mediante sobresaltos.

Tratamiento para la Ansiedad

Aquí te dejamos algunos Tips que te ayudarán a erradicar la ansiedad.

Conviértete en un experto en relajación

Todos creemos que sabemos relajarnos. Pero repanchingarse delante de la pantalle del ordenador no es relajarse de verdad. (Dependiendo de lo que veas en la televisión o de lo que hagas con el ordenador, hasta es posible que te ponga más tenso). Lo mismo ocurre con el alcohol, las drogas o el tabaco. Tal vez parezca que alivian la ansiedad o el estrés, pero inducen un falso estado de relajación que sólo es temporal. Lo que necesita el cuerpo son técnicas de relajación —como la meditación— que producen efectos físicos sobre la mente. Por ejemplo, la respiración profunda ayuda a relajar un nervio importante que va del diafragma hasta el cerebro, enviando un mensaje a todo el cuerpo para que se relaje y se deje ir.

Duerme lo suficiente, aliméntate bien y haz ejercicio físico

¿Quieres que tu mente y tu cuerpo estén lo bastante fuertes y relajados para poder afrontar sin problemas los altibajos de la vida diaria? Duerme el tiempo adecuado para satisfacer tus necesidades —ni demasiado ni demasiado poco. Aliméntate bien: elige la fruta, la verdura, las proteínas magras y los cereales integrales, que proporcionan energía a largo plazo (en vez de la inyección de energía de corta duración que proporciona un exceso de azúcar o la cafeína). Y haz ejercicio regularmente para enviar oxígeno a todas las células de tu cuerpo a fin de que tu cerebro y tu cuerpo puedan funcionar al cien por cien.

Conectate con otras personas

Pasa tiempo con amigos o familiares. Las actividades organizadas son estupendas, pero salir simplemente a dar una vuelta también va bien. Hacer cosas con personas que nos aprecian y a quienes apreciamos nos ayuda a estrechar lazos y a sentirnos apoyados y seguros. Y la diversión y la experiencia de compartir nos alegra la vida y nos ayuda a preocuparnos menos por las cosas. Si hay algo que te preocupa o estresa, el hecho de hablar sobre ello con alguien que sepa escuchar y que te aprecie puede ayudarte a sentirte comprendido y más capaz de afrontar tus problemas. Te ayudará a recordar que todo el mundo se siente estresado de vez en cuando y que no estás solo.

Conectate con la naturaleza

Dar un paseo por un parque, hacer una excusión por el monte o adentrarse en un bosque puede ayudar a cualquiera a sentirse en paz y conectado con la tierra. (Elige un lugar donde te sientas seguro para que te puedas relajar y disfrutar del entorno.) Actividades como pasear o andar en bicicleta ofrecen el beneficio añadido del ejercicio físico. Invita a un par de amigos —o familiares— y disfruta al mismo tiempo de la sensación de conexión.

Piensa en positivo

Una buena forma de alejar las preocupaciones de tu mente es centrándote en cosas que sean buenas, bonitas y positivas. Permítete soñar, desear e imaginar lo mejor que puede ocurrir.

A pesar de que existen muchos fármacos sugeridos como tratamientos a la cura de la ansiedad, es mejor vía para combatirla es a través de la meditación y relajación.

Cuando tú como individuo te encuentras sujeto a distintas responsabilidades, tu cuerpo comenzará a generar cargas negativas que terminarán por hacerte sentir tenso e intranquilo, la mejor manera de liberar tales cargas es a través de la concentración, medita y siente como la energía comienza a fluir en tu cuerpo, a medida que esto suceda visualiza en positivo soluciones ante aquello que te preocupa; para luego ver como la relajación llega a ti, aportándote la serenidad y tranquilidad anhelada; así como también la capacidad y entereza para enfrentar situaciones angustiosas.

¿Has atravesado por un proceso de ansiedad? ¿Cómo lo has enfrentado? Te invitamos a que dejes tu comentario 🙂

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8s comentarios

    1. Hola, María! Por favor, vuelve de intentar. Te sugerimos realizarlo en otro dispositivo. Éxitos!

  1. hola, me acabo de inscribir, me parece genial la pagina la pagina. He tenido momentos de mucha ansiedad, pero lo he superado, precisamente con meditaciones matutinas, recien despertando. Han disminuido pero no desaparecido, porque tambien eliminar la ansiedad no es bueno, el organismo y el alma lo necesitan

  2. Hola, estoy embarazada y mi bebe tiene muchos problemas de salud graves, estamos viviendo el dia a dia y su crecimiento es bueno pero sigue muy delicado. Estamos en tratamiento para q al nacer puedan operarlo. Tengo casi 5 meses de embarazo.
    Estoy con ataques de panico, y comence a tomar valium 2,5 x dia, por orden de mi obstetra, para poder estar mejor.
    Si bien mejore un poquito, no estoy bien del todo y me gustaria saber q puedo hacer, ya q tambien estoy con reposo y estoy limitada en mis actividades,
    Gracias y saludos

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