Vivir desde el Aprecio

El aprecio es la valoración de las cualidades de una persona o cosa. Cuando sentimos más aprecio, más valor aportamos a nuestras vidas, ellas se expanden, se llenan de personas y situaciones que nos nutren y nos hacen crecer.

La mayoría de las veces nos fijamos en las cosas negativas en vez de potenciar  lo positivo, lo que nos funciona.  Por ejemplo, si llega nuestro hijo del colegio con el boletín de notas, nos fijamos en las notas más bajas. «¿Cómo que un 5 en matemáticas? ¿Qué pasó? Mira que la tienes que subir como sea», como si las demás notas no existieran. Puede llegar un “Uy, que bien en lenguas”, pero casi siempre después de la felicitación viene un «¿Pero qué paso en ‘Mates’?».

Otro ejemplo muy común es «¿Qué tal fue el día?». Como nos haya pasado algo malo, ya tenemos conversación para rato respecto a ese hecho, sin embargo, en el día nos suceden un montón de cosas buenas que no sabemos mirar.

Es cuestión de aprender a ponernos las gafas de la felicidad, las de ver las cosas con claridad siendo equitativo también con las cosas buenas que nos pasan.

Nuestra mente tiende a poner atención en lo que no va bien para poder solucionarlo, ya que funciona de manera racional.

La propuesta hoy es centrarnos en lo que ya funciona, en lo que hacemos bien, como punto de referencia a tener en cuenta para solucionar lo que no funciona.

Si nos centramos en lo que hacemos bien, generamos energía positiva y estaremos más receptivos a la hora de resolver nuestros problemas.

Centrándonos en nuestras cualidades podemos darle un vuelco positivo a las cosas negativas.

Esta idea se puede expandir a nuestra familia, a nuestros amigos, a nuestros seres queridos… Si nos centramos en apreciar lo mejor de ellos, nuestras relaciones se enriquecerán y aportaran más valor a nuestras vidas.

Podríamos preguntarnos «qué es lo que admiramos de nuestra familia, de ese amigo íntimo» y comunicarlo, porque expresar nuestro cariño y aprecio no sólo nos hace bien a nosotros mismos sino también al otro.

Podríamos también hacer una historia de aprecio del presente, pasado y futuro y comprobar cómo funciona. El aprecio se expresa en forma de reconocimiento, respeto, confianza y autoestima.

Plantemos la semilla de aprecio porque los frutos nos alimentaran de amor. Porque el amor es la máxima expresión del aprecio.

Autora: Hebe Casarotto Bullones
Website: hebepsicologia.blogspot.com

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Un comentario

  1. Me ha encantado el artículo.

    Yo estoy en ello. El otro día precisamente estaban unas vecinas hablando de sus respectivos desayunos… una decía que se había tomado 4 pastillas para los dolores de no se qué, otra que si 7… y digo yo tan contenta y felíz… Pues yo me he desayunado un bocadillo de jamón y un colacao fresquito… ¡¡ y qué bien me ha sentado !!

    Me miraron y una de ellas me dijo… claro, como tu no tienes dolores… y le dije… Después de desayunar, salí a pasear con mis perros y disfrutar de todo lo que me encontraba…

    Cambiaron el tema de conversación a lo bonito que está el pueblo… Fué INCREIBLE como pude transmitirles mis pensamientos positivos… y eso, hizo que el día aun fuese Mejor y Mejor.

    Gracias, gracias, gracias.

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