"TODO AQUELLO QUE LA MENTE HUMANA PUEDA CONCEBIR Y CREER, SE PUEDE ALCANZAR."

Tratamiento Metafísico para la Prosperidad – Día 27

Introducción: Decretos y Afirmaciones Positivas

Transcríbelo en un cuaderno propio a primera hora del día.

Yo (mi nombre y apellido) abro mi mente a la Prosperidad. Mi prosperidad depende únicamente del Universo en mí.

Yo (mi nombre y apellido) no dependo de ninguna persona, ni de ningún evento fuera de mí para mi Prosperidad.

Todas las personas están en mi vida para hacerme prosperar y Yo (mi nombre y apellido) las bendigo.

Pero yo (mi nombre y apellido) reconozco que ninguna de ellas es mi fuente de Prosperidad. Mi única Fuente de Prosperidad es el Universo en mí.

La Abundancia del Universo en mí se mueve, fluye a través de mí Aquí y Ahora haciéndome prosperar interna y externamente.

Yo (mi nombre y apellido) soy el Hijo rico y afortunado de un Rico Universo y me permito a mí mismo prosperar entregando, al Universo en mí, mi miedo a ser una persona exitosa y con mucho dinero.

Yo (mi nombre y apellido) quiero sanar mi mente de todo pensamiento de limitación o escasez.

Yo (mi nombre y apellido) perdono a todo el mundo.

Yo (mi nombre y apellido) perdono mis experiencias pasadas.

Yo (mi nombre y apellido) me perdono a mí mismo.

Yo (mi nombre y apellido) le doy gracias al Universo en mí por haber creado un pasado perfecto, con el fin de sanarme totalmente, para que mi vida se desenvuelva perfecta y ordenadamente, Aquí y Ahora.

Es seguro perdonar mi pasado totalmente.

Yo (mi nombre y apellido) soy definitivo y preciso con el Universo sobre mi Prosperidad para que el Universo sea definitivo y preciso en manifestarla para mí.

Mi cuerpo es totalmente sano y transformado en la Energía del Amor Universal en mí.

Mi cuerpo es transformado en el Plan y diseño perfecto y ordenado del Universo en mí, en un cuerpo joven, hermoso, vibrante de salud, liviano, lleno de energía, agilidad y elasticidad, manifestación perfecta de la Presencia del Universo en mí.

Lecturas del Día

A Casi un Metro del Oro

Una de las causas más comunes del fracaso es el hábito de abandonar cuando uno se ve presa de una frustración temporal. Todos somos culpables de este error en un momento u otro.

Un tío de R. U. Darby fue presa de «la fiebre del oro» en los días en que era una fiebre endémica, y se fue al Oeste a cavar para hacerse rico.

Nunca había escuchado que se ha extraído más oro de los pensamientos de los hombres que el que se ha sacado de la tierra.

Obtuvo una licencia y se fue a trabajar con el pico y la pala. Después de varios meses de trabajo fue recompensado con el descubrimiento del brillante mineral.

Necesitaba maquinaria para extraer el mineral a la superficie. Con discreción, cubrió la mina, volvió sobre sus pasos a su hogar en Williamsburg, Maryland, y les habló a sus parientes y a algunos vecinos del «hallazgo».

Todos reunieron el dinero necesario para la maquinaria, y la enviaron a la mina. Darby y su tío volvieron a trabajar en ella.

Extrajeron el primer carro de mineral y lo enviaron a un fundidor. ¡Las utilidades demostraron que poseían una de las minas más ricas de Colorado!

Con unos pocos carros más de mineral saldarían todas las deudas. Entonces empezarían a ganar dinero en grande.

¡Hacia abajo iban los taladros! ¡Hacia arriba iban las esperanzas de Darby y de su tío! Entonces sucedió algo.

¡El filón de mineral brillante desapareció! Habían llegado al final del arco iris, y la olla de oro no estaba allí.

Perforaron en un desesperado intento para volver a encontrar la veta, pero fue en vano.

Finalmente, decidieron abandonar. Vendieron la maquinaria a un chatarrero por unos pocos centenares de dólares, y tomaron el tren de vuelta a casa.

El chatarrero llamó a un ingeniero de minas para que mirara la mina e hiciera un poco de cálculo.

El ingeniero le informó de que el proyecto había fracasado porque los dueños no estaban familiarizados con las «líneas de falla».

Sus cálculos indicaban que la veta reaparecería ¡casi a un metro de donde los Darby habían dejado de perforar! ¡Allí fue precisamente donde fue encontrada!

El chatarrero extrajo millones de dólares en mineral de aquella mina porque supo buscar el asesoramiento de un experto antes de darse por vencido.

No te rindas, los diamantes pueden estar a sólo centímetros...

Todo lo que tú necesitas es una Buena Idea

Una buena idea es todo lo que se necesita para alcanzar el éxito. Los 13 principios descritos a partir del próximo día de este tratamiento contienen medios y maneras de crear ideas útiles.

Antes de seguir adelante con nuestro enfoque para describir esos principios, creemos que merece la pena recibir esta importante sugerencia…

Cuando las riquezas empiezan a aparecer, lo hacen con tanta rapidez, y en tal abundancia, que uno se pregunta dónde habían estado escondidas durante todos esos años de necesidad.

Ésta es una afirmación sorprendente, y tanto más si tenemos en cuenta la creencia popular de que la riqueza premia sólo a quienes trabajan duro durante mucho tiempo.

Cuando comiences a pensar y a hacerte rico, observarás que la riqueza empieza a partir de un estado mental, con un propósito definido, con poco trabajo duro, o sin ninguno.

Tú, y cualquier otra persona, pueden estar interesados en saber cómo adquirir ese estado mental que atraerá la riqueza.

Observa con mucha atención – tan pronto como domines los principios de esta manera de pensar, y empieces a seguir las instrucciones para aplicar esos principios – que tu nivel económico empezará a crecer, y que todo lo que toques comenzará a transmutarse en haberes de tu propio beneficio. ¿Imposible? ¡De ninguna manera!

Una de las mayores debilidades de la especie humana es la típica familiaridad del hombre con la palabra «imposible». Él conoce todas las reglas que no darán resultado. Sabe todas las cosas que no se pueden hacer.

Este tratamiento se escribió para quienes buscan las reglas que han hecho de otros, personas de provecho, y están dispuestos a jugárselo todo con esas reglas.

El éxito llega a todos aquellos que se ocupan de ser exitosos. El fracaso llega a aquellos que con indiferencia se permiten a sí mismos fracasar.

El propósito de este tratamiento es ayudar a todo el que quiera aprender el arte de transformar el enfoque de sus mentes: del fracaso al éxito.

"TODO AQUELLO QUE LA MENTE HUMANA PUEDA CONCEBIR Y CREER, SE PUEDE ALCANZAR."
«TODO AQUELLO QUE LA MENTE HUMANA PUEDA CONCEBIR Y CREER, SE PUEDE ALCANZAR.»

Ejercicio

Recuerda la Magia

 “Es lo que sucede con la magia. Has de saber que siempre está aquí, a nuestro alrededor, si no te resulta invisible.”

CHARLES DE LINT (N. 1951) ESCRITOR E INTÉRPRETE DE MÚSICA FOLK CELTA

Cada día es único; no hay dos iguales. Las cosas buenas que suceden cada día siempre son diferentes y nunca dejan de cambiar.

Por eso, cuando Recuerdas la Magia enumerando las bendiciones de ayer, no importa cuántas veces lo hagas, cada vez será diferente.

Ésta es sólo una de las razones por las que Recuerda la Magia es uno de los ejercicios regulares más poderosos para conservar la magia de la gratitud en tu vida.

Sean los que sean tus deseos actuales, o los que tendrás en el futuro, este ejercicio mágico será toda la vida el más importante

La forma más sencilla de recordar las bendiciones de ayer es empezar por recordar el comienzo del día desde que te despertaste, y revivir mentalmente toda la jornada, recordar los acontecimientos principales de la mañana, de la tarde y de la noche, hasta que te fuiste a dormir.

Recordar las bendiciones de ayer no debe suponer un esfuerzo, simplemente estás explorando la superficie del día anterior, y mientras lo haces las bendiciones brotaran en la superficie de tu mente.

Puedes empezar este ejercicio mágico planteándote la siguiente pregunta: ¿Qué cosas buenas me sucedieron ayer?

Cuando te hagas esta pregunta, tu mente buscará de inmediato una respuesta. ¿Te dieron alguna buena noticia? ¿Recibiste o se hizo realidad mágicamente alguno de tus deseos? ¿Recibiste mágicamente dinero inesperado?

¿Te sentiste especialmente feliz? ¿Tuviste noticias de algún amigo del que hacía mucho que no sabías nada? ¿Te salió alguna cosa especialmente bien? ¿Recibiste una llamada o un correo electrónico genial?

¿Te hicieron algún cumplido o alguien te expresó su aprecio? ¿Te ayudó alguien a resolver un problema? ¿Ayudaste a alguien? ¿Terminaste un proyecto o empezaste algo que te entusiasma? ¿Comiste tu plato favorito o viste una película estupenda?

¿Recibiste un regalo, resolviste una situación, tuviste una reunión inspiradora, pasaste un buen rato con alguna persona, mantuviste una buena conversación o hiciste planes para algo que realmente desees hacer?

Recuerda la Magia y haz una lista de las bendiciones de ayer en tu ordenador o escríbelas en tu diario. Explora la superficie de ayer hasta que te sientas satisfecho por haber recordado las bendiciones del día.

Pueden ser cosas pequeñas o grandes, porque no se trata del tamaño de las bendiciones; sino de cuántas bendiciones descubres, y de cuánta gratitud sientes por cada una de ellas.

Cada vez que recuerdes y anotes una, siente agradecimiento y di la palabra mágica: gracias. Cuando hagas este ejercicio mágico después de hoy, puedes combinarlo: unos días escribes las bendiciones, y otros las recuerdas y las dices de viva voz o mentalmente.

Puedes hacer una lista rápida de bendiciones o una lista más detallada donde especifiques por qué estás agradecido por cada una de ellas. No hay un número fijo de bendiciones que debas recordar del día anterior, porque cada día es diferente.

Pero puedo asegurarte que cada día de tu vida está lleno de bendiciones, y que cuando se te hayan abierto los ojos a esta verdad, habrás abierto tu corazón a la magia de la vida, y tu vida estará llena de abundancia y esplendor.

“A quienquiera que tenga gratitud se le dará más, y tendrá en abundancia. A quienquiera que no tenga gratitud, incluso lo que tenga, le será arrebatado.”

Resumen
  1. Recuerda la Magia enumerando las bendiciones de ayer y escríbelas. Hazte esta pregunta: ¿Qué cosas buenas me sucedieron ayer? Explora la superficie del día anterior hasta que te sientas satisfecho por haber recordado y escrito todas las bendiciones del día.
  2. Cada vez que recuerdes una de ellas, simplemente di mentalmente la palabra mágica, gracias.
  3. Después de hoy puedes hacer este ejercicio escribiendo una lista, o repitiéndola en voz alta o mentalmente. Puedes hacer una lista rápida de las cosas que te sucedieron ayer por las que estás agradecido o una más corta y detallada y decir por qué estás agradecido por ellas.

Cierre: “Creando Abundancia”, Reto de Meditación de 21 Días por Deepak Chopra – Día 6

Dedica poco menos de 30’ de tu día a esta Meditación para la Abundancia. Puedes repetirla a la noche, antes de irte a dormir, y a la mañana, luego de despertarte.

Bibliografía

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