La Psicología Analítica de Carl Jung con el Espiritismo

En la psicología de Carl Jung, la sanación es un proceso de “exorcizar” ciertos tipos de complejos o integrar otros a la conciencia.

Por otro lado, los sanadores  espiritistas “exorcizan” espíritus con el propósito de sanar un cliente o ayudarlo a identificar sus espíritus guías.

En ambos sistemas, la sanación representa un proceso en el que se establece un diálogo con una dimensión transpersonal, ya sean arquetipos o espíritus.

De su  autobiografía, la que comenzó a escribir cuando tenía más de ochenta años y llamó “Memorias, sueños, pensamientos”…

En el capítulo sobre “Confrontación con el inconsciente”,  C. Jung nos describe la crisis espiritual que experimentó entre los años 1912 y 1917.

Y fue un período crucial en términos de su desarrollo personal y la estructura de su teoría, ya que decidió emprender el viaje hacia el inconsciente colectivo y explorar todas aquellas dimensiones ocultas de su personalidad.

¿Quiénes eran estos espíritus para Carl Gustav Jung? Para Jung, las conversaciones con los muertos fueron muy importantes porque se convirtieron en “un preludio de lo que tenía que comunicarle al mundo sobre el inconsciente”.

Las semejanzas entre la psicología de Jung y el espiritismo son evidentes. Esta similitud fue reconocida por Jung en su autobiografía cuando comparó al inconsciente colectivo con la tierra de los muertos (Jung, 1965).

Para Jung, el conocimiento de las figuras inconscientes facilita el proceso de individuación, mientras que en el espiritismo es necesario conocer el mundo espiritual y establecer una relación con los espíritus.

En ambos sistemas de sanación se reconoce una dimensión transpersonal y sagrada como elemento integral del proceso de sanación.

En el espiritismo, la persona tiene que confrontar el mundo espiritual y en la psicología analítica la persona confronta el inconsciente colectivo.

Estas experiencias con el mundo de los espíritus culminan en un trabajo que Jung llamó “Los siete sermones a los muertos”. 

¿Qué llevó a Carl  Jung a escribir un trabajo dedicado a los muertos? En una ocasión Jung empezó a sentir y experimentar la presencia de “seres espirituales” en su casa.

Las hijas de Jung veían figuras que caminaban por la casa. Jung describe esta situación de la siguiente manera:

“Existía una atmósfera extrañamente cargada a mi alrededor y tenía la impresión de que el aire estaba lleno de entes fantasmagóricos.  Entonces empezaron a rondar duendes por la casa… mi hija mayor veía por la noche una figura blanca atravesar la habitación”.

Otra experiencia relacionada al mundo de los espíritus que Carl Jung relata ocurrió cuando éste estaba pensando acerca de la súbita muerte de un amigo y el espíritu de su amigo le mostró el segundo de cinco libros con carpeta roja que se encontraban en la segunda tablilla de un estante.

La mañana siguiente Jung fue a visitar a la viuda de su amigo y le preguntó si podía buscar algo en la biblioteca de éste. Jung encontró los cinco libros de carpeta roja que el espíritu de su amigo le había mostrado el día anterior en su visión. El segundo libro de éstos se titulaba El legado de los muertos” de Emile Zola.

Este diálogo es alcanzado en la psicología analítica y la celebración de una sesión espiritista es para explicar estas experiencias y C. Jung continúa relacionando el inconsciente con “la tierra de los muertos”.

Mediante el análisis del desarrollo de Jung como terapeuta, existen paralelos entre su desarrollo como terapista y el proceso de convertirse en sanador espiritista.

En las últimas décadas se ha renovado el interés en la psicología de Carl G. Jung.  Sus teorías sobre la psicoterapia y el desarrollo de la personalidad  han captado la atención de investigadores en diferentes campos.

Sin embargo, un área en la cual no hay suficiente trabajo es en la aplicación de la psicología de Jung a los sistemas de ayuda no occidentales.

Un ejemplo de este tipo de trabajo fue presentado por Sandner en el año 1979, quien analizó los rituales de sanación de los Navaho, utilizando el enfoque de Carl Jung.

Nos dice: “Yo encuentro estas posibilidades extremadamente interesantes y atractivas. Ellas añaden otra dimensión a mi vida, el mundo adquiere profundidad y perspectiva”.

La sanación en el espiritismo y en la psicología de Carl Gustav Jung es un proceso donde se trasciende la perspectiva limitada del ego “mundo material” de manera que se haga contacto con una realidad más amplia.

Es decir, el mundo espiritual o inconsciente colectivo. Ambos sistemas enfatizan la necesidad de trabajar con recursos que van más allá del ego y la conexión con fuerzas que pertenecen a una realidad alterna y sagrada.

Susan Castro Rodríguez
http://letralia.com/firmas/castrorodriguezsusan.htm

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