Mudras: Gestos Sagrados (Parte 2)

… LEER 1° PARTE

– ATMANJALI: Este mudra es muy conocido en todas las religiones porque está asimilado a la oración y al ruego por una concesión divina, a pesar de que en sus primeros momentos el cristianismo lo prohibió y sólo permito a los sacerdotes su uso. Este mudra tiene propiedades en los cuatro planos. Calma nuestra mente y clarifica nuestros pensamientos. Armoniza los hemisferios derecho e izquierdo de nuestro cerebro para que trabajen coordinados. Nos pone en contacto directo con dios y la energía que tiene para nosotros. Además es ideal para pedir cualquier tipo de deseo que salga de corazón a nuestra divinidad. Establece un equilibrio y una gran paz en nuestro interior. Nos relaja y permite que serenemos nuestras emociones. Además nos aporta una sensación de liberación de nuestras cargas pesadas. Introduce y regenera la energía corporal fortaleciendo nuestro sistema inmunológico y nos aporta mucha más fuerza y vitalidad. Te recomendamos que lo realices todas las mañanas antes de salir de casa, o cuando estés muy nervioso o alterado. También puedes utilizarlo si te sientes bajo de energía. Primero levanta los brazos y después une las palmas de las manos suavemente por encima de tu cabeza. Después cierra los ojos y respira profundamente, dejando que toda la energía de la posición circule a través de tu cuerpo. Puedes realizarlo los minutos que quieras. Generalmente se mantiene el gesto hasta que te sientas inundado de una energía fresca y renovada.

– CHIN: es denominado el mudra del conocimiento. Es muy probable que lo hayas visto en alguna estatua o cuadro de una divinidad hindú, por ser uno de los más famosos. Es fabuloso para todo aquello que tenga que ver con la mente. Ayuda en el flujo de energía corporal para que circule equilibradamente, siendo útil así en enfermedades como los estados depresivos o eufóricos. Según el hatha yoga, este mudra es tan potente espiritualmente que permite al practicante constante unir su alma al alma de Dios. Esto significa se puede alcanzar la iluminación o despertar de la conciencia. Fortalece la memoria y estimula la inteligencia. Ayuda a que el cerebro trabaje correctamente. La clave está en recordar que en este mudra los dedos estirados apuntan hacia el suelo en señal de energía activa. Mantén la espalda recta y los ojos cerrados. Respira profundamente y di tres veces de corazón el mantra Om. En seguida empezarás a notar una gran paz y equilibrio interior. La manera más provechosa de sacarle partido a este mudra es a través de la conocida posición del loto, o si te resulta imposible, al menos la posición de piernas cruzadas.

– DHARMACHAKRA: significa literalmente “el giro de la rueda”.  Este es un mudra implicado directamente en nuestro desarrollo espiritual. Puede ayudarnos a equilibrar nuestras energías interiores con nuestro entorno físico y espiritual. Desarrollar nuestro potencial espiritual. Conectarnos al mundo espiritual, permitiéndonos recibir ayuda de otros seres del universo. Ayudarnos a escuchar la voz de la divinidad. Descubrir nuestra misión en esta vida. Desvelar nuestras vidas pasadas. Este mudra requiere que lo ejecutes en las dos manos, la mano izquierda debe tener el pulgar y el índice unidos. Además la palma de la mano debe estar orientada al corazón, señalando así nuestro mundo interior. La mano derecha debe tener el pulgar y el índice unidos. Además la palma de la mano debe estar orientada hacia el exterior, señalando así el mundo que nos rodea. El dedo medio de la mano izquierda debe tocar la unión del pulgar y el índice de la mano derecha indicando así el círculo eterno de la vida y la perfección universal. Te recomiendo que lo acompañes de algún tipo de meditación de conexión con tus vidas pasadas, con tus guías, con tu voz interior. Este mudra tiene un gran poder espiritual, así que merece la pena incluirlo en tus meditaciones, e incluso en tus oraciones.

– DHYANI: Es el mudra más tradicional que existe para meditar, por su comodidad y la tranquilidad que aporta. Procura paz a nuestros pensamientos y elimina aquellos que nos estén haciendo daño. Limpia y renueva la energía emocional, sanando las heridas del pasado y esperanzándonos para el futuro. Despierta la sabiduría que hay en nuestro interior y nos pone en contacto con nuestra propia divinidad. Puedes realizarlo cuantas veces quieras, especialmente en aquellos momentos en los que te sientas presionado o estresado. Puede ayudarte a superar un mal momento emocional o sentimental. Así que también puedes considerarlo como un mudra de urgencia. Deberás centrarte exclusivamente en tu respiración e ir apartando de tu mente aquellos pensamientos más cotidianos para ir dando paso a los pensamientos más profundos.

– HAKINI: o también llamado tradicionalmente “tercer ojo”. Es un “mudra de salvación”, en el sentido de que realizándolo en un momento crítico, te ayuda a sobrellevar ese momento mucho mejor. Es por esto que debe estar siempre en tu “botiquín” de mudras. Realizar este mudra durante unos minutos todos los días puede ayudarnos a equilibrar la energía de este centro de poder. Es muy útil en casos de confusión o desesperación, puesto que nos ayuda a despejar la mente y clarificar nuestras ideas y sentimientos. Para realizar correctamente este sencillo mudra sólo tienes que juntar las yemas de todos los dedos de tu mano

– JÑANA: Este mudra alivia  los  desórdenes  del  sistema  nervioso. Despierta una sensación de ternura y afectividad. Nos pone en contacto directo con la sabiduría y conocimiento de la divinidad. Nos aporta una mayor facilidad de concentración y atención.

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– KUBERA: para realizar el mudra sólo tienes que juntar las yemas de los dedos gordos, índice y medio; y doblar hacia el centro de la palma de la mano el dedo anular y meñique. Te recomiendo que acompañes este mudra con alguna visualización sobre lo que deseas o alguna afirmación e incluso con algún decreto.

– PRITHIVI: si necesitas perfeccionar tu conexión con las fuerzas terrenales, con nuestra madre tierra, para nutrirte de su energía y canalizarla, este es tu mudra. Con este mudra despiertas toda la confianza en la vida y en ti mismo que necesitas. Te ayuda a sentirte seguro y con la fe suficiente en que tendrás un tránsito firme y sólido en la vida. Es ideal para aquellas personas que se sienten inseguras. Con él puedes despertar todos los poderes del primer chakra, por lo tanto también te echa una mano en cuestiones más materiales como la búsqueda de empleo, de casa, de dinero…

– PUSHPAPUTA: te ayuda a abrir tus pensamientos a la felicidad y a todos los milagros que tiene la vida preparados para ti, si eres constante. Este mudra es de apertura, con las manos estiradas como si estuviéramos esperando que nos dieran algún regalo. Por ello al principio es posible, sobre todo si somos personas desconfiadas, que nos cueste hacerlo. Pero si nos aplicamos y somos constantes, pronto empezaremos a ver los milagros que buscamos en nuestra vida.

Este mudra puede ayudarte a conseguir todo lo que necesitas en tu vida y en todos los ámbitos de la misma; desde lo más material hasta lo más espiritual. Con las manos apoyadas en tus piernas pon las palmas hacia arriba como si esperaras que te fueran a dar algo. Los dedos deben estar juntos y muy relajados. La verdadera felicidad es algo que se emana desde nuestro interior hacia el exterior proyectando fuera todo lo que ocurre dentro de nosotros.

– SHUNYA: con este mudra podrás ponerte en contacto con esas heridas del pasado, escucharlas atentamente para comprender que debes sanarlas. Está directamente relacionado con el quinto chakra y el sexto chakra. Este es un mudra para realizar con calma y muchas ganas de descubrir cosas en nuestro interior y en nuestra vida que deben ser solucionadas. Así pues es ideal para profundas meditaciones. Nos pone en contacto con nuestra voz interior. Todos nosotros llevamos una gran sabiduría que está por despertar y que puede ser despertada con este sencillo gesto de la mano. Para realizarlo, dobla el dedo medio y agárralo suavemente con el dedo pulgar, mientras mantienes extendidos los dedos restantes.

– USHAS: es un mudra relacionado con los órganos sexuales debe hacerse diferente en el hombre que en la mujer. El hombre debe cruzar los dedos de manera que el pulgar derecho quede sobre el izquierdo, mientras que las mujeres deben cruzar los dedos de manera que el pulgar izquierdo quede sobre el derecho. Nos aporta una gran paz. Va dirigido directamente a todo lo relacionado con nuestro segundo chakra, un chakra que siempre suele estar revuelto. Realizar este mudra durante unos minutos todos los días puede ayudarnos a equilibrar la energía de uno de nuestros centros de poder. Sería ideal realizarlo justo en el momento en el que nos levantamos por la mañana. De hecho su nombre significa “amanecer”. Así nos ayudaría a salir de casa con el sistema energético equilibrado para enfrentarnos al día con éxito y mayor facilidad. Resulta ideal para cuando nos sentimos pesados y sin fuerzas. También para cuando vamos a hablar en público o mantener algún tipo de relación social que nos pueda provocar estrés o apatía.

Susan Castro Rodríguez
http://letralia.com/firmas/castrorodriguezsusan.htm

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